Guatemala atraviesa un momento decisivo con la elección del próximo fiscal general, un proceso observado atentamente dentro y fuera del país. La designación quedará en manos del presidente Bernardo Arévalo antes del 17 de mayo, quien deberá asegurar un nombramiento que impulse la transparencia y la justicia, tomando distancia de los controvertidos antecedentes de Consuelo Porras, exfiscal general sancionada por corrupción y por haber debilitado la democracia.
La lista oficial de seis candidatos publicada en el Diario de Centro América incluye a figuras como Beyla Estrada Barrientos, Julio Rivera Clavería, César Ávila Aparicio, Gabriel García Luna, Néctor de León Ramírez y Zoila Morales Valdizón. Este anuncio ha abierto un plazo de 72 horas para que se presenten objeciones formales contra los aspirantes.
Sin embargo, el proceso tampoco ha estado libre de señalamientos, ya que múltiples analistas y organizaciones de la sociedad civil han indicado que por lo menos tres de los seis candidatos arrastran acusaciones de corrupción. Entre ellos, Estrada Barrientos ha sido asociada con resoluciones que habrían beneficiado a personas procesadas por corrupción durante su periodo como jueza de apelaciones, mientras que sobre Rivera Clavería recaen señalamientos por presuntos vínculos con el crimen organizado y conexiones con el Gobierno de Otto Pérez Molina, destituido por corrupción. César Ávila Aparicio igualmente despierta inquietudes debido a supuestas irregularidades observadas en su trayectoria académica.
Carmen Aída Ibarra, analista del Movimiento Projusticia, destacó que la nómina de aspirantes evidencia cómo los grupos tradicionales mantienen su influencia en las comisiones de postulación, lo que reduce el margen del presidente para escoger a un fiscal que respalde su agenda de transparencia. Además, Ibarra indicó que el proceso se encuentra inmerso en disputas judiciales, con más de 20 acciones legales activas, y que únicamente un fallo judicial permitiría modificar la lista de candidatos.
A pesar de estas dudas, ciertos especialistas sostienen que aún existen perfiles con la pericia técnica necesaria. Manfredo Marroquín, director de Acción Ciudadana, resaltó a Zoila Morales Valdizón como una profesional con una trayectoria destacada en la lucha contra el crimen organizado y además mencionó al juez Gabriel García Luna como una opción factible gracias a sus contribuciones dentro del Organismo Judicial.
El presidente Arévalo se encuentra ante la compleja responsabilidad de examinar minuciosamente los perfiles y adoptar una decisión que no solo respalde la profesionalidad, sino que además proyecte un mensaje firme de compromiso con la justicia y la lucha contra la corrupción; de lo contrario, el país podría verse expuesto a una prolongación de la incertidumbre institucional.
Procedencia: Proceso Digital ([https://proceso.hn/guatemala-ante-el-reto-de-elegir-a-un-nuevo-fiscal-general-sin-sospechas-de-corrupcion/])