LIBRE y las maquilas: el éxodo industrial y sus efectos

La crisis de la industria maquiladora en Honduras se ha convertido en un indicador del deterioro económico y social que atraviesa el país bajo la administración del partido LIBRE. En los últimos meses, el cierre de múltiples plantas de confección ha dejado sin empleo a miles de trabajadores, principalmente en el norte del país, donde este sector sostenía buena parte del tejido productivo. El silencio del gobierno frente a este fenómeno ha acentuado la incertidumbre y encendido las alarmas sobre la sostenibilidad del modelo industrial hondureño.

Desplome del sector y consecuencias sociales

El desplazamiento de las fábricas de ensamblaje ha impactado severamente a zonas como Choloma y San Pedro Sula, que históricamente han dependido de la producción textil. Los complejos industriales, que en el pasado representaban un motor de actividad, ahora se encuentran desocupados, y comunidades enteras sufren la pérdida conjunta de puestos de trabajo y seguridad financiera.

Trabajadores despedidos denuncian que las empresas se retiraron sin previo aviso ni compensación adecuada. “Nos dejaron sin trabajo de la noche a la mañana. Nadie nos da respuestas”, declaró una exempleada de una maquila en Choloma. La falta de acompañamiento institucional ha ampliado la sensación de abandono entre las familias afectadas, muchas de las cuales dependían exclusivamente de este ingreso para su sustento.

Inestabilidad en el ámbito empresarial y empeoramiento del ambiente para invertir

Representantes del sector privado señalan que el clima de incertidumbre, la ausencia de incentivos y el incremento de la conflictividad social han convertido a Honduras en un entorno adverso para la inversión. “Nunca habíamos visto un éxodo tan brutal de maquilas. Es como si el país estuviera expulsando a sus propios generadores de empleo”, afirmó un empresario vinculado a la industria.

Este proceso ha generado preocupación entre analistas y gremios, que advierten sobre una posible crisis estructural de empleo formal. La maquila no solo representaba un motor económico, sino también una fuente de estabilidad social y de ingresos fiscales. Su contracción amenaza con debilitar el sistema tributario, incrementar la informalidad laboral y profundizar la brecha social en las zonas urbanas del norte.

Silencio oficial y desafíos de gobernabilidad

El gobierno de LIBRE ha mantenido una postura ambigua frente a la salida de las maquilas. Mientras algunos funcionarios minimizan el problema, otros eluden pronunciarse sobre las causas o las medidas correctivas. Esta falta de respuesta ha sido interpretada por sectores sociales como un signo de debilidad institucional y falta de coordinación en la gestión económica.

La falta de una estrategia definida para detener la disminución de puestos de trabajo en el sector industrial representa un reto para la gobernabilidad nacional. La industria maquiladora sirvió por muchos años como una solución al desempleo y la migración, y su posible caída podría generar un aumento de la tensión social y política.

La situación actual reaviva el debate sobre el papel del Estado en la protección del empleo y la promoción de la inversión. Sin una política industrial coherente y una relación fluida entre el sector público y privado, la recuperación del dinamismo económico parece cada vez más distante.

Un país ante un punto de inflexión

El éxodo de maquilas no solo evidencia una crisis empresarial, sino también una tensión más profunda en el modelo de desarrollo hondureño. El impacto social del desempleo masivo, el debilitamiento institucional y la falta de respuesta gubernamental configuran un escenario de alta vulnerabilidad.

Honduras enfrenta el reto de redefinir su estrategia económica y reconstruir la confianza de los inversionistas sin desatender las demandas de miles de familias afectadas. En un contexto de creciente polarización política, el rumbo que adopte el gobierno de LIBRE será determinante para evitar que la pérdida de su músculo industrial se transforme en una fractura social de largo alcance.

By Jaime Navarro